Playa Panteón en Loqueleimos.com

Por Jonnhatan Opazo. Publicado en Loqueleimos.com

portada playa panteon (1)Las ruinas, los sitios eriazos y el desierto pareciesen poseer la capacidad de embelesamiento que los románticos alguna vez encontraron en la contemplación de un cordón montañoso y toda su belleza sublime. Sugerencia del infinito, de lo indeterminado o del vacío, lugar de peregrinación o sencillamente de muerte, son paisajes que tanto el cine como la literatura han aprovechado en toda su riqueza estética y simbólica: ya sea en la aparición del mal en “No Country for Old Men” –escrito por McCarthy y filmado por los hermanos Coen-, el lugar del deseo en “Zabriskie Point” de Antonioni o el lugar de los despojos humanos en “2666” de Bolaño; en “Playa Panteón”, lo último del iquiqueño Juan José Podestá (1979), aparece como un lugar de flujos clandestinos, de posibilidad de redención o extensión perversa del mar.

En el libro, compuesto por nueve relatos, asistimos a diversas historias atravesadas por un hilo común: delincuentes, fugitivos, periodistas al borde la locura y ex actores de cine buscando escapar de un destino ominoso entre borracheras y largos viajes a través de carreteras vacías y desoladas. Podestá exprime al máximo la geografía norteña, las historias de tráfico fronterizo y cierto cine de género como el western y el noir para de esa mezcla construir unos relatos en donde la paranoia y el horror campean a sus anchas. Descampados en donde “el ruido de las calaminas es infernal” (14) o playas de “una arena negra, plomiza más bien; un mar opaco e inquieto, como de pesadilla” (112). Importan las historias, pero importa el escenario en donde se despliegan los relatos. Allí, los escapados buscan su suerte o reflejan la miseria que intentan dejar atrás.

Quizá la única mella del volumen tiene que ver con despegue de ciertas historias: mientras en “Playa Panteón (La vida de Juanito Mala Parte)”, “Bajo Monte” o “Díptico Rojo” el autor logra una narración sólida, en donde la suerte de los personajes se arrastra lentamente hacia su fracaso o bien el fracaso y condena de los otros, conjugando además los elementos mencionados más arriba; en otros, pese a que la prosa jamás flaquea, las narraciones parecen precipitarse con demasiada rapidez, quedando  todo en una especie de coitus interruptus o tensión que no alcanza a resolverse con la misma agilidad y desenfado que en las otras. Y así, “El improbable destino de dos gringos” o “Un pueblo”, en comparación con los otros, parecen más bien bocetos o apuntes en torno a una historia.

Pese a esto, “Playa Panteón” no deja de ser un conjunto de textos ricos en descripciones, en la indagación en torno al crimen, el mal y los parias que la sociedad produce por montones. Parafraseando a uno de los personajes del libro, “Playa Panteón” es un libro “enfermo de desierto”. Y Podestá hace del desierto y la aridez un espejo en donde sus personajes se reflejan muertos de miedo, al borde de la locura o la muerte.

 

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Escritor argentino publica en Chile su novela “La carne alucinante”

Ignacio Bosero se suma al catálogo de Narrativa Punto Aparte. El lanzamiento se realizará el próximo sábado 12 de diciembre, en el marco de la Furia del Libro 2015.

PORTADA_LA CARNE ALUCINANTEUna mancha sensual desparramada sobre el pecho salvaje de Rubina: esa sola visión alterará para siempre la vida ordinaria de Mateo, un obrero que se levanta cada día para trabajar en la construcción de un edificio palaciego en una ignota región selvática.

Irrefrenablemente atraído hacia aquella mancha seductora y hacia su dueña, una impredecible mujer que absorbe toda su atención, Mateo se lanza en una travesía vertiginosa y sin rumbo fijo, arrastrado por el gancho del placer y del deseo. Inquietantes personajes, oscuras cantinas, nobles decadentes y perturbadoras criaturas pueblan la exótica geografía que recorre Mateo en busca de Rubina y de un sentido para su turbulenta aventura.

Este argumento da cuerpo a “La carne alucinante”, segunda novela del escritor argentino Ignacio Bosero, quien por publica por primera vez en Chile, como parte del catálogo de editorial Narrativa Punto Aparte.

Bosero, escritor y comunicador social, estará en Chile esta semana, para lanzar su libro en el marco de la Furia del Libro 2015. La actividad se realizará el próximo sábado 12 de diciembre, a las 17.00 horas, en la sala de conferencias 2 del Centro Cultural Gabriela Mistral, GAM. En la oportunidad, presentará el libro el destacado escritor y editor Guido Arroyo. Sigue leyendo

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Locación de arenas negras

portada playa panteon (1)Por Roberto Bustamante. Publicado en letras.s5.com

Juan José Podestá continúa trabajando una estética que crea diálogos o puentes entre el cine negro, la violencia enquistada y su cuota precisa de humor. Si ya en su primer libro, Novela Negra (Cinosargo, 2010), daba señales de estos cruces con una poesía salida del cuaderno de notas de un detective, ahora profundiza y reafirma el estilo creando relatos suspendidos en la sospecha, con personajes que tratan de sobrevivir a sus implacables pasados.

Podestá muestra de manera expresionista los sucesos en que se ven envueltos sus personajes, a decir: una psicología atravesada por una sociedad violenta y corrupta, de moral ambigua, con la venganza imponiéndose de manera fractal en los relatos. Estas 9 historias están ambientadas en pueblos desérticos y ciudades limítrofes, en el barrio Brasil en Santiago (que el autor conoce como la palma de su mano), lugares donde pasar desapercibido parece casi imposible. La estridente aparición de Jack Nicholson y Al Pacino (¿las cámaras estaban encendidas?) encaja perfecto en su modus operandi para hablar del poder, narrando como un par de gringos viaja saqueando Sudamérica, con métodos distintos pero con los mismos resultados: instalando una universidad privada en Ecuador o con un AK-47 en las manos tratando de recuperar en un Banco de Tacna lo que nos pertenece. Nicholson como soplón del FBI (Los Infiltrados), el ajo cortado en finas láminas gracias a una hoja de gillete (como en Los Buenos Muchachos), así como varias otras escenas que se repiten y que remiten a nuestra memoria hollywodense. Sigue leyendo

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Juan José Podestá, escritor: “Los cuentos de ‘Playa Panteón’ son textos hermanados por el crimen y la provincia”

El autor iquiqueño acaba de lanzar su tercer libro, una colección de relatos negros inspirados en la frontera. “Quiero seguir ahondando en el espacio nortino, escribir desde aquí”, señala Podestá.

Por Marcela Küpfer C.

 

podesta1Le pregunto qué lee por estos días y responde: “Una novela de Cormac McCarthy llamada ‘Sutree’. Trata de un hombre que lo deja todo para irse a vivir en el río Mississippi”. Pienso que él también lo ha dejado todo -o tal vez lo ha ganado todo- para irse a vivir no en un río, sino en medio del desierto. Para dedicarse a escribir.

Tras una estadía de dos años en la capital, donde realizó un posgrado en Literatura, el escritor y periodista iquiqueño Juan José Podestá eligió regresar a su tierra. Y allí, en Iquique, terminó su tercer libro, “Playa Panteón” (Narrativa Punto Aparte), un retorno literario y personal hacia los paisajes y los temas que han cimentado su obra, desde “Novela negra” (Cinosargo) a “El tema es complicado” (Narrativa Punto Aparte).

“Son textos hermanados por el crimen y la provincia”, dice Podestá. Tiene razón. Los cuentos de “Playa Panteón” están empapados de desierto, de balnearios de arenas negras, de islas y pueblos que se pierden en el horizonte, de hombres que cometen crímenes, que escapan, que buscan y esperan venganzas. Tramas intensas, violentas y apasionadas, a veces teñidas de humor y otras, de una quieta amargura: un forajido se dedica con tierna paciencia a cuidar a su abuela moribunda, a la espera de que llegue su verdugo; un equipo de cineastas parte al desierto buscando el oscuro pasado de una legendaria actriz; un presidiario relata los detalles de su cruel revancha en contra del militar que le arrebató su infancia en una desolada playa de arenas negras.

-¿Cuál es el origen de estos relatos, qué comparten entre sí? 

-Estos relatos tienen de alguna forma diversos orígenes, unos más difusos que otros. Por una parte, son textos surgidos de mi interés por la novela negra, los policiales, los films negros. Por otra, fue un libro que deliberadamente va sobre crímenes en zonas rurales o, a lo menos, territorios alejados del centro. Podríamos señalar que me impuse un pie forzado para armar un libro con relatos negros. Comparten, entonces, el fanatismo por un género y una voluntad por insertarlos dentro de un libro que exudara una atmósfera, un ambiente, una neblina. Son textos hermanados por el crimen y la provincia. Sigue leyendo

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Libro rescata el legado de los pintores de la “Generación Porteña”

Investigación reúne la biografía y obra de los artistas que pintaron en Valparaíso entre los años ’30 y ’60, quienes conformaron un movimiento escasamente reconocido en la historia del arte en Chile.

 

portada generacion porteña DA

portada generacion porteña DA

A fines de los años ’20, un hecho que ha pasado desapercibido en la historia del arte en Chile sienta las bases de lo que, más tarde, sería conocido como la Generación Porteña de la pintura. Celia Castro, considerada la primera pintora profesional en Chile, regresa de Europa y se instala en Valparaíso. En su pequeño taller, Celia Castro –abuela del ex Presidente Salvador Allende- recibe a jóvenes artistas porteños, sin recursos económicos ni escuela, quienes en las décadas subsiguientes darían forma a un movimiento artístico de características únicas, particulares e irrepetibles.

Roko Matjasic, Carlos Lundstedt, Chela Lira, René Tornero, Jim Mendoza, René Quevedo y Manuel “Marinero” Araos forman parte de este grupo de artistas denominado la Generación Porteña. Poseen características en común: la mayoría de ellos tiene un origen humilde o una situación económica precaria, que les obliga a trabajar en oficios menores para mantenerse. Otros han llegado a Valparaíso como inmigrantes. Ninguno ha estado sentado a la mesa de la fama, la academia o los círculos artísticos de la capital.

Durante tres décadas, estos artistas pintaron afanosamente Valparaíso: sus barrios, la febril actividad en la orilla, los oficios en los barrios, la bohemia, los personajes extraviados en la urbe porteña. Pese a la intensa actividad del grupo, tras la muerte de sus integrantes el legado de la Generación Porteña se desvanece. Apenas un puñado de sus obras fueron conservadas en museos y debieron pasar décadas antes de que recién se esbozara una definición. Sigue leyendo

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