Nieve existencial

Por Patricia Espinosa
Publicado en Las Últimas Noticias, 12.08.2011

Al borde del llanto y lleno de pensamientos enrarecidos, un hombre intenta dejar su mente en blanco, pero fracasa; entonces aparece en su cabeza la nieve, se fija en especial en un copo, del cual puede calcular la superficie: un copo que, él desearía, borre la totalidad de su existencia. En medio de esa extraña crisis permanece atrapado el protagonista de En medio de la nieve , de Iván Parés: el personaje experimenta la realidad de manera confusa y vive en un permanente estado de ensimismamiento que lo impulsa a escapar hacia un lugar que se le presenta cada vez más difuso, más indefinido.

La angustia de César Lombardo, profesor de matemáticas, lo lleva a perder el trabajo y abandonar a su familia. A partir de entonces comienza a radicalizarse su desesperación, la pérdida de expectativas frente al mundo, el desencanto de todo aquello que motivaba su existencia. La profunda tristeza y decadencia de este personaje son parte de un proceso de degradación intenso, cuya causa nunca queda del todo clara. La prosa de Parés logra dar cuenta de manera precisa del estado de confusión extrema que vive Lombardo.

Sin embargo, un pequeño suceso tuerce el giro total de la novela. Lombardo es golpeado en un asalto callejero; tras su salida del hospital, decide rearticular su vida y, por supuesto, buscar a su familia, que ha emigrado a una lejana ciudad. Se arrepiente de haber pasado un año dando tumbos y, en un arranque de entusiasmo desaforado, toma un bus hacia la fría ciudad donde viven su mujer e hija. Lombardo se vuelve ahora un hombre distinto al que habíamos conocido; al retomar sus valores de padre de familia ejemplar, deja atrás su profundo discurso existencialista, provocando que, desgraciadamente, la novela se derrumbe.

Abandonar la degradación y retomar la vía edificante deriva en que la narración adquiera un desagradable tono moral, similar al de esos libros de autoayuda que muestran a la oveja descarriada y luego su proceso de conversión, es decir, una fábula destinada a enseñar que la familia es el símbolo del orden vital. Recuperar a su familia significa volver al equilibrio, pero un brutal castigo abortará los planes de Lombardo. Por tanto, la moraleja es que no hay segundas oportunidades para un hombre que abandone a la familia.

De esta forma, la interesante experiencia de sufrimiento existencial y el tiempo de aislamiento y perturbación quedan reducidos a un error, una especie de año sabático que a la larga no significará más que un desvío inútil, una licencia que sólo condujo a una tragedia evitable. Lamentablemente todo aquel embrollo filosófico, aquellas dudas y vacilaciones febriles que vivió el protagonista terminan en una solución que, por decir lo menos, es redentora y simplista.

A pesar de que la novela, al optar por la redención, desaprovecha la tremenda oportunidad de exponer el conmovedor itinerario de autodestrucción de un personaje inquietante y oscuro, resulta valioso el tratamiento de la soledad que se pega a cada uno de los personajes y la construcción de atmósferas siempre funestas.

Anuncios

Comentarios desactivados en Nieve existencial

Archivado bajo "En medio de la nieve", Crítica, Iván Parés

Los comentarios están cerrados.