Archivo de la categoría: Gonzalo Baeza

Crítica a “La ciudad de los hoteles vacíos” en Revista Sábado

Por Rodrigo Pinto, publicado en Revista Sábado de El Mercurio, 14.02.2014

DibujoGonzalo Baeza nació en Houston, Texas; vivió muchos años en Chile, donde estudió periodismo; actualmente reside en Virginia. Esta recopilación de cuentos es su primer libro, que transita por temas ligados, de alguna manera, a tan escuetos datos biográficos: las historias están ambientadas en distintos pueblos -siempre pueblos, rara vez ciudades- del sur de Estados Unidos, y sus protagonistas suelen ser inmigrantes, centroamericanos, mexicanos o chilenos, da igual; lo que importa es su posición en el mapa geográfico y social tocado por la decadencia, la miseria y la precariedad.

Baeza trabaja el tema del desarraigo con habilidad y sin exageraciones; algunos cierres forzados o repetitivos en algunos relatos no afectan su capacidad para desarrollar ficciones breves y desoladas, donde hay un permanente descalce entre la voluntad y la suerte: entre lo que alguna vez soñó ser y los datos de una realidad con frecuencia brutal y despiadada. El desarraigo no termina nunca, parecen decir de sus personajes, que no tocan tierra de verdad en ninguna parte. Varios cuentos concluyen con una partida intempestiva (y sus protagonistas son sospechosamente parecidos, tanto, que en algunos casos,que con un poco más de hilos comunes la colección de cuentos habría sido una novela). Sigue leyendo

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Señales de sobrevivencia: LA CIUDAD DE LOS HOTELES VACÍOS, de Gonzalo Baeza

Por Carlos Henrickson. Publicado en henricksonbajofuego.blogpost.com

portada hoteles vacios 1La narrativa en nuestro país, obligada a cohabitar con el fenómeno anómalo que es la poesía chilena desde el siglo XX, tiene una serie de síndromes específicos. O bien intenta medirse con la misma vara que lo hace la poesía -desarrollando intimismos y demandas externas a su práctica-, o bien intenta apartarse lo más posible, asumiendo como misión el aplanamiento absoluto de la experiencia y el abuso del recurso “gracioso” -entre muchos otros defectos que, después de los escasos grandes nombres previos a la calamidad social y cultural de 1973, no han hecho sino cultivarse bajo el aplauso de un mercado expectante por productos vendibles fácil y rápidamente, y en esto incluyo a la feria de vanidades en que se ha convertido nuestro entorno cultural “progresista”. Con todo, ese mercado no puede absorber -aún- todo el campo narrativo, que cada cierta cantidad de años sabe dar sorpresas.
El primer volumen de cuentos de Gonzalo Baeza (Houston, 1974) es una de estas sorpresas, y más aun considerando su condición de extranjería, que permea La ciudad de los hoteles vacíos(Madrid: Amargord, 2012; Valparaíso: Narrativa Punto Aparte, 2014). En una narrativa fluida y precisa, los cuentos presentan a personajes que, si bien su origen cultural está decididamente afuera, su mundo está inserto en el capitalismo avanzado norteamericano, y cuando me refiero a esto, no pienso en lo absoluto en la álgida vida de la gran ciudad (de algún modo signo ya añejo de modernidad), sino de territorios devastados socialmente, una sociedad de seres disponibles ante las exigencias de la máquina de producción y mercado.

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Un tipo sin lugar

Por Patricia Espinosa. Publicado en LUN, 05.12.2014

HOTELES_LUN_05122014La ciudad de los hoteles vacíos, primer libro de Gonzalo Baeza, es un conjunto de catorce relatos cuyos personajes transitan por ciudades y poblados del Medio Oeste estadounidense buscando trabajo y recalando en hoteles y bares de mala muerte, cines porno, comederos baratos, granjas en decadencia, periódicos amarillistas. Mediante una prosa áspera, nudosa y compacta, surge un mismo protagonista, un tipo sin lugar, arisco, ensimismado, en permanente deriva por un territorio representado como un corredor o laberinto sin salida, donde solo le queda concentrase en pasar el día. La escritura de Baeza confronta el desarraigo, la falta de expectativas y una aparente resignación con un desprecio larvado, una odiosidad contenida y desafiante para enfrentarse a los extraños. El autor otorga, además, gran relevancia al contexto en que transcurren sus historias, una zona semirrural, semiindustrial, en el centro de Estados Unidos, con un pasado económico glorioso, hoy en baja, pero que aún ofrece trabajos temporales a una enorme masa de individuos anómalos para el sistema. Es la anomalía de los sujetos, su desviación, el ámbito que mejor cubren estos relatos seguros, directos, sin desbordes emocionales: personajes contenidos, con aguante, pero que de improviso pueden desprenderse de todo aquello que imponga seguridad y dejarlo todo para comenzar de nuevo. El autor privilegia un realismo enrarecido, orientado a capturar los gestos de los personajes, sus cuerpos, sus sensaciones, el espacio en que habitan y, por sobre todo, a la construcción de perfiles. Con apenas unas cuantas frases, surgen caracteres profundos, intimidades torturadas y tensionadas ante el fracaso, dando lugar a una particular tipología, la del trabajador migrante, lejano, austero en sus discursividad, indócil, meditabundo, obcecado en mantener su independencia. Sigue leyendo

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“Zorro”: lee aquí un extracto de “La ciudad de los hoteles vacíos”, de Gonzalo Baeza

portada hoteles vacios 1“Durante esa primavera me llamé Max García, nombre que elegí para que los gringos no tuvieran problemas al pronunciarlo. Me llamé Max y mi número de seguro social terminaba en ‘9795’. Mi licencia de conducir expiraba en 2017 y cada vez que alguien me llamaba ‘Max’ sentía alivio y al mismo tiempo ansiedad en el caso que me pidiera demostrarlo”.

Un inmigrante ha llegado a esconderse en un pueblo perdido de West Virginia. Allí sobrevive, trabaja y mata el tiempo conversando con Arthur, el dueño del campo, aficionado al moonshine. La inesperada muerte de unas gallinas conmina a Max a bajar la guardia y a sostener un reencuentro forzoso con su pasado. “Zorro” es uno de los relatos que forman parte de “La ciudad de los hoteles vacíos”, del autor chileno avecindado en Estados Unidos, Gonzalo Baeza. El libro es un conjunto de relatos que aborda la vida de inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, lejos de cualquier estereotipo o sentimentalismo. En los cuentos de Gonzalo Baeza no hay realismo mágico ni figuras icónicas, sino extranjeros anónimos que han ingresado en el tejido más profundo de una Norteamérica donde los sueños se han desgastado y sólo queda sobrevivir.

Lee aquí “Zorro“, un extracto de “La ciudad de los hoteles vacíos”, de Gonzalo Baeza.

 

 

 

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10 razones por las cuales leer a Gonzalo Baeza

Por Francisco Ortega.

Texto leído en la presentación del libro “La ciudad de los hoteles vacíos”, en librería Qué Leo Ñuñoa.

portada hoteles vacios 1

  1. Leer la página 161 del libro, Rock River, ¿un cuento, un adelanto, da lo mismo? Lean esa página.
  2. La forma de Gonzalo Baeza: un secreto bien guardado. Un rumor de redes sociales y redes reales. Un libro que pasó de boca a boca, por que pasó de boca a boca en esa primera edición. Un libro de carretera, de lugares en medio de la nada.
  3. Baeza es un escritor que busca lectores. Lectores que buscan descubrir a Baeza.
  4. El lugar común del no lugar, acá en verdad hay no lugares. Un Greyhound de vidrios ahumados es más no lugar que un aeropuerto, pero el más no lugar de todos son las propias personas y acá en este volumen hay muchas personas no lugares.
  5. Los emigrantes son países en movimiento. Un país en una persona que ese mueve de un lugar a otro, un país que se mueve dentro de otro país, un país que busca esa ciudad de los hoteles vacíos para quedarse… Al menos por un par de horas.
  6. Hay dos tipos de escritores, el que lee y el que sabe leer. Gonzalo sabe leer y sobre todo sabe leer un país. O en este caso, dos países: Chile y EE UU. Literatura dura, extraña, desconocida, mal llamada de culto, urbana con lo urbano que no significa precisamente gran ciudad.
  7. Gonzalo Baeza no es un escritor flojo. Estos son 14 cuentos. Bastante más que el promedio de un libro de cuentos. Hoy cualquiera arma un libro de cuentos con 5 o 6 cuentos, así que este libro es una inversión. O quizá una novela fragmentada. Un LP de prog rock, nada de indie rock. En “La Ciudad de los Hoteles Vacíos”  hay solos de guitarra, blues, y baterías de doble bombo.
  8. La forma de la basura. La cultura pop no es mencionar canciones y películas, eso es citar, almacenar, nerdear. Cultura pop es interpretar la basura que nos rodea, entender por qué las series de HBO tienen ese discurso, porque el género negro tiene cigarrillos o porque las grandes canciones son canciones tristes. En esa lectura “La Ciudad” es un libro muy pop; pero de ese pop, del que no necesita listas de itunes para mostrar su banda sonora.
  9. A Gonzalo le gusta el boxeo y estos son cuentos que boxean. “Me dejó por Jesucristo” es eso, un cuento de hombres sensibles, de cowboys duros pero que bajo esa dureza están hechos un trapo. La forma del trapo, vaya como pega un puñetazo en la guata ese cuento. El final de ese cuento: “dólares de ahorros, para que te compres algo en el viaje”. Las imágenes de Cristo según Hollywood. Eso es puro boxeo, como Rocky.  A Gonzalo Baeza le gusta Stallone
  10. El charquicán como metáfora del emigrante chileno, porque el charquicán es chileno y como el chileno es la suma de muchas partes, de colores y sabores.

BONUS TRACK

  1. En “La Furia de los Hombres del Norte” hay una cita a Erich Von Daniken y otra a J.J. Benitez. No sé si Gonzalo Baeza cree en marcianos, pero yo si y con esa cita (que a estas alturas es folklore) se ganó mi corazón. Y el de ustedes también.

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