El autor lanza “La entelequia del aguante, último título de su trilogía de realismo delirante, integrado por “Se vende humo” y “Cotillón en el capitalismo tardío”. El volumen reúne una quincena de cuentos y microrrelatos que abordan el estallido social, la literatura, el fútbol y una mordaz crítica política.
“No me interesa hablar de mi vida en la literatura. Me gusta que los personajes digan cosas que yo no necesariamente pienso, que incomoden lector, que incluso sean abyectos, pero que sacudan siempre al lector desde una postura que no es políticamente correcta y que busca transgredir desde la palabra”: así define el escritor Joaquín Escobar su proyecto literario de realismo delirante, que hoy avanza con la publicación de su nuevo libro, “La entelequia del aguante”. El libro es el tercer título de su saga de realismo delirante, iniciada con “Se vende humo” y continuada con “Cotillón en el capitalismo tardío”, todos publicados por editorial Narrativa Punto Aparte.
“La entelequia del aguante” reúne una quincena de cuentos y microrrelatos que abordan temas como el estallido social, la literatura, el fútbol y una mordaz crítica política. El libro será lanzado este viernes 6 de noviembre, a las 18.00 horas, en librería Qué Leo Forestal (Merced 76, Santiago).
“Son cuentos muy delirantes, abyectos, incómodos, me interesa esa esa figura narrativa. Como dice Rubem Fonseca, no siempre estoy de acuerdo con lo que dicen mis personajes, y me hago parte de esa frase porque muchas veces es incómodo lo que dicen. Mis personajes buscan incomodar, buscan molestar, buscan descolocar al lector, y eso es lo que me interesa desarrollar como proyecto literario. No creo que la figura del escritor tenga que ser autocomplaciente; siempre tiene que opinar, quedar expuesto, ese es uno de los grandes deberes de la literatura”, señala Joaquín Escobar, quien es además sociólogo y Magíster en Literatura Latinoamericana.
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Ante mí, “Se vende humo” de Joaquín Escobar. Abro la primera página como quien abre una puerta. Allí dentro me encuentro a un intelectual organizando sus lecturas en una biblioteca que llamará: estilo propio. Al fondo, otra puerta, la abro, y veo a un hincha del fútbol con una camiseta patchwork de los clubes sudamericanos más importantes. Más adentro, en lo profundo, un niño busca en sus pares el significado de la amistad, y quizás va más allá, al sentido de la masculinidad en esos tiempos. Escondida, al final de todo, la última puerta. ¿Qué hay adentro? 12 puertas minúsculas por las que se entrevé una única historia, acaso la propia, pugnando contra sí misma, en un acto heroico de trascendencia desde los márgenes de todo para no quedarse en una venta de humo.