Archivo de la categoría: Crítica

Crítica a «La ciudad de los hoteles vacíos» en Revista Sábado

Por Rodrigo Pinto, publicado en Revista Sábado de El Mercurio, 14.02.2014

DibujoGonzalo Baeza nació en Houston, Texas; vivió muchos años en Chile, donde estudió periodismo; actualmente reside en Virginia. Esta recopilación de cuentos es su primer libro, que transita por temas ligados, de alguna manera, a tan escuetos datos biográficos: las historias están ambientadas en distintos pueblos -siempre pueblos, rara vez ciudades- del sur de Estados Unidos, y sus protagonistas suelen ser inmigrantes, centroamericanos, mexicanos o chilenos, da igual; lo que importa es su posición en el mapa geográfico y social tocado por la decadencia, la miseria y la precariedad.

Baeza trabaja el tema del desarraigo con habilidad y sin exageraciones; algunos cierres forzados o repetitivos en algunos relatos no afectan su capacidad para desarrollar ficciones breves y desoladas, donde hay un permanente descalce entre la voluntad y la suerte: entre lo que alguna vez soñó ser y los datos de una realidad con frecuencia brutal y despiadada. El desarraigo no termina nunca, parecen decir de sus personajes, que no tocan tierra de verdad en ninguna parte. Varios cuentos concluyen con una partida intempestiva (y sus protagonistas son sospechosamente parecidos, tanto, que en algunos casos,que con un poco más de hilos comunes la colección de cuentos habría sido una novela). Sigue leyendo

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El abandono como piedra angular: Random, de Daniel Rojas Pachas

Por Carlos Henrickson, publicado en www.henricksonbajofuego.blogspot.com

portada randoms-rojas pachas2En un pleno desafío a la forma-novela, Random (Valparaíso: Narrativa Punto Aparte, 2014), de Daniel Rojas Pachas (Lima, 1983), se ofrece por fuera como un opuesto programático a la unidad narrativa. Aplicando la multiplicidad a todos los planos -personajes, escenas, modos-, se presenta acompañada de una lista de tracks de un reproductor mp3 que sugiere una selección aleatoria, haciendo que cada una de las breves secciones se plantee estrictamente como unidad micronarrativa, con intensidades distintas que no dejan de sugerir su fragmentariedad.

Los resultados de tal disposición resultan desde ya un comentario formal con respecto al mundo narrativo que desea presentar Rojas. Los personajes tienen por común un abandono radical, en el seno de una sociedad que de tan indiferente parece no existir como tal. El espacio que se deja ver a retazos tras la usualmente abismada conciencia de los personajes es el de lugares de paso o de reunión, con privilegio del espacio geográfico de frontera; y el mundo social como posible totalidad se da sólo en casos contadísimos, a menudo bajo la forma de obvias analepsis que saben aparecer desligadas, a menudo yuxtapuestas a fragmentos de distinto modo narrativo. Este mundo social, de manera análoga al entorno familiar que se ofrece como una de las claves de lectura, marca así su presencia por ausencia, dando con ello una conformación ejemplar del abandono. La misma posibilidad ética se ve suspendida en este mundo fragmentado, en que se asume que la utopía del libro total no puede sino llevar a la postulación del fragmentario romántico como la medida de su fracaso, como dentro del mismo libro señala la referencia de Maurice Blanchot en la página 74. Sigue leyendo

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Comentario de libros: “Valparaíso Roland Bar: Puerto de la fama y el olvido” de Gonzalo Ilabaca

Por Alejandra Delgado. Publicado en La Juguera Magazine

portada roland bar  (1)“Nunca nadie hará una buena película en Valparaíso mientras ignore las historias verdaderas de los grandes y desconocidos personajes porteños, que sólo pudieron haber nacido aquí”, sentencia el pintor Gonzalo Ilabaca en su libro “Valparaíso Roland Bar: Puerto de la fama y el olvido”. Pero él sí lo logra. Consigue en este puñado de relatos, con espontánea y aguda mirada de cronista, registrar personajes incombustibles del puerto, como Mister Anderson, un retraído y distinguido pensionista del “Garden Hotel”, el Jako, “boxeador, motoquero y empresario de la noche, administrador de la mítica boite que llevaba su nombre”, o la preciosa Mariposa California, prostituta de tetas firmes que “atendía” marineros en el “California Hotel”. Sorprende también la exquisita semblanza realizada al excéntrico músico Alvaro Peña, pionero del rock porteño, convertido en leyenda por tocar junto a Joe Strummer (The 101’ers) antes de que este formara la banda fundacional del punk, The Clash.

-Álvaro usa guantes blancos para tocar el piano guantes que él mismoha zurcido con hilos de colores en los gastados dedos), porque, has de saberlo –y esto es lo más importante-, Álvaro de Valparaíso es un cantante y un músico extraordinario y un cómico y actor de excepción. ¿Lo conoces? No, no lo conoces. Casi nadie lo conoce. Casi nadie en todo el mundo lo conoce. ¿Y sabes por qué? Tampoco se sabe. Quizás él y su música tienen algo de increíble (entonces no le creen) y los que están dentro y fuera del negocio lo ignoran, y como es un cómico innato, se burla él de ellos (o ellos de él). Sigue leyendo

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Señales de sobrevivencia: LA CIUDAD DE LOS HOTELES VACÍOS, de Gonzalo Baeza

Por Carlos Henrickson. Publicado en henricksonbajofuego.blogpost.com

portada hoteles vacios 1La narrativa en nuestro país, obligada a cohabitar con el fenómeno anómalo que es la poesía chilena desde el siglo XX, tiene una serie de síndromes específicos. O bien intenta medirse con la misma vara que lo hace la poesía -desarrollando intimismos y demandas externas a su práctica-, o bien intenta apartarse lo más posible, asumiendo como misión el aplanamiento absoluto de la experiencia y el abuso del recurso “gracioso” -entre muchos otros defectos que, después de los escasos grandes nombres previos a la calamidad social y cultural de 1973, no han hecho sino cultivarse bajo el aplauso de un mercado expectante por productos vendibles fácil y rápidamente, y en esto incluyo a la feria de vanidades en que se ha convertido nuestro entorno cultural “progresista”. Con todo, ese mercado no puede absorber -aún- todo el campo narrativo, que cada cierta cantidad de años sabe dar sorpresas.
El primer volumen de cuentos de Gonzalo Baeza (Houston, 1974) es una de estas sorpresas, y más aun considerando su condición de extranjería, que permea La ciudad de los hoteles vacíos(Madrid: Amargord, 2012; Valparaíso: Narrativa Punto Aparte, 2014). En una narrativa fluida y precisa, los cuentos presentan a personajes que, si bien su origen cultural está decididamente afuera, su mundo está inserto en el capitalismo avanzado norteamericano, y cuando me refiero a esto, no pienso en lo absoluto en la álgida vida de la gran ciudad (de algún modo signo ya añejo de modernidad), sino de territorios devastados socialmente, una sociedad de seres disponibles ante las exigencias de la máquina de producción y mercado.

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Una novela excepcional: sobre «Namazu», de Rodrigo Ramos Bañados

Por Jaime Collyer. Publicado en Universidad Finis Terrae

portada prueba namazu2Dos cosas cabe decir de entrada sobre esta novela de Rodrigo Ramos Bañados, autor antofagastino que viene a corroborar con su obra tan secreta y pertinaz esa suerte de “boom” literario que hoy conforman los autores nortinos, una eclosión de talentos novelísticos a la cabeza de la cual marchan Patricio Jara o Diego Zúñiga. La primera cosa es que Namazu casi obtuvo, muy merecidamente, el premio a las mejores obras inéditas del año previo a su publicación –galardón que cedió a Diego Zúñiga, dicho sea de paso– y luego estuvo en la discusión final de otro premio relevante –me consta porque tomé parte en esa nueva discusión como jurado. La segunda es que es una joya de principio a fin, un tour de force insospechado en que se patentizan nuestras abundantes miserias como nación, pero también nuestras reservas –tan escasas, tan vacilantes– de humor negro y de cierta desidia criolla y provinciana que, aun con su indolencia y sarcasmo siempre acechantes, nos permiten a todos sobrevivir en este antro de estulticia a orillas del Pacífico. Le puse color; es contagioso lo de Ramos Bañados.

La historia en sí es desde ya insólita: un tal Hiromu, una suerte de sismólogo japonés de poca monta e improvisado, llega a Tocopilla con un ayudante y documentalista peruano, Kasunoke, también de ancestros nipones, con un propósito desopilante: prevenir a la fauna tocopillana y regional del gran cataclismo que se avecina en cuestión de semanas y cuyas coordenadas exactas han sido establecidas por Hiromu. Tan exacta es su predicción, que la novela se inicia, en una secuencia y despliegue hábilmente concebidos por el autor, con la destrucción y arrasamiento del puerto nortino al inicio de la narración. Sigue leyendo

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