Por Úrsula Starke*
· Mis divagaciones no son confiables. Conozco de primera fuente la alquimia de este libro y eso no vale. Hace un año que fui introducida en los recovecos de su laberinto originario, en la mesita de un café sambernardino a la orilla de la vereda. Y siempre con tartaleta de arándanos para diabéticos.
· Ovidio en su Metamorfosis cuenta la historia de Escila de Mégara enamorada del rey Minos, quien se encontraba en guerra contra su padre Niso por la ciudad de Mégara. Para impresionarlo y obtener su amor, Escila corta el mechón púrpura de la cabellera de su propio padre, que le daba el poder de ser invencible, y se lo ofrece a Minos. Éste, en vez de agradecer la ofrenda, se asquea por la traición de Escila y la rechaza.
· Eurípides y Sófocles transforman el mito de Electra, hija de Agamenón, en una tragedia, donde ella debe vengar la muerte de su padre. Carl Gustav Jung utiliza a Electra para proponer el concepto psicológico “Complejo de Electra”, que refiere a una etapa del desarrollo de la niña en donde su admiración o enamoramiento hacia el padre la hace rivalizar con la madre. La hija, el padre y la muerte, son tópicos atávicos dentro de la literatura, dentro de la psicología, dentro de la experiencia misma.
· Agustina, la protagonista de este libro, es, a ratos, Electra enamorada limpiando la sonda estomacal de su padre, en otros, Escila traicionera inyectándole veneno para ratones por la misma sonda. Sigue leyendo
