Entrevista a Daniel Rojas Pachas en torno a su novela Random (Narrativa Punto Aparte, 2014)

Por Camila Ortiz. Publicado en letras.s5.com

drp—Tu reciente novela Random en su primer fragmento señala: “Hacer de cada puerta atravesada un mal recuerdo y buscar sentido a la derrota creyendo que la vida puede ser tan sencilla como un videojuego…”. La mayoría de críticas positivas que ha tenido el texto se centran en los tracks, en la literatura del mal y el reflejo del mundillo literario y el oficio del escritor frente al fracaso, ¿por qué crees se ha pasado por alto el tema de los videojuegos que es transversal al texto, especialmente los juegos de rol? Y en la misma medida, ¿cuán importante es para tu narrativa el videogame?

—Bueno, creo que cada crítico se aproxima a la obra desde los recursos que tiene o como uno mismo lo hace al leer, desde las preferencias y fijaciones que hemos ido adquiriendo producto de nuestra educación sentimental, en mi caso los videojuegos así como los comics y las figuras son parte esencial de mi biblioteca y discurso. Muchos considerarán eso una aberración, porque alta cultura, los libros, no pueden mezclarse con elementos tan mundanos y superficiales como un juego de nes o playstation, creo que hasta hace unas décadas lo mismo podría decirse de las películas. Negar la evolución de ciertas artes e industrias es ser reduccionista, claro también hay un tema generacional, o sea desde que nací hubo una consola en mi casa, desde la Commodore pasando por Atari, Nes, N64 hasta una Xbox hoy, del mismo modo siempre hubo toneladas de comics que mi hermano compraba y sigue comprando, discos compactos con mucha música, hoy transformados en una pila de memorias externas llenas de discografías y videos. Mis hermanos  mayores incluso tuvieron en un momento un videoclub de VHS cuando eran adolescentes y yo tenía nueve, por tanto no se trata de ser alienado sino de hacerte cargo de lo que te tocó vivir y he hecho eso en mi obra siempre, incluso cuando tradujeron Carne al inglés el traductor me decía que sus colegas norteamericanos se sorprendían de las oscuras referencias a la cultura pop gringa, bueno, es algo que está en mi ADN y que se mezcla con mi mirada continental e incluso mi compromiso de vivir Sigue leyendo

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Escritor argentino Pablo Katchadjian llega a la Feria del Libro de Santiago

El autor de la novela “Gracias” conversará con otros autores en los Diálogos Latinoamericanos y leerá parte de su obra.

INVITACION_PABLO KATCHADJIAN_FILSA2014Es uno de los escritores de la llamada nueva narrativa argentina, una generación de autores nacidos entre los ’70 y ’80 que ha renovado la tradición literaria de ese país. Pablo Katchadjian (Buenos Aires, 1977), escritor y editor, llega esta semana a Chile, para participar como invitado de la Feria Internacional del Libro de Santiago, FILSA 2014.

Katchadjian, autor de “El Aleph engordado” y de la novela “Gracias” –su primera publicación en Chile, recientemente editada por Narrativa Punto Aparte-, participará en la cuarta versión de los Diálogos Latinoamericanos, junto a otros escritores del continente, y además realizará una lectura de fragmentos de su obra. Sigue leyendo

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«Random» en Revista Terminal

Por Gonzalo Ortega

 

portada randoms-rojas pachas2Daniel Rojas Pachas, escritor ariqueño y creador de la revista y editorial Cinosargo, trabaja desde el extremo del país impulsando lo distante y diferente. En una entrevista se refirió a la imagen cliché de la literatura nortina “atada a una estética melancólica ligada al trabajo minero y el paisaje del desierto”, para profundizar que “la situación es mucho más compleja y rica en cruces y migraciones: primero, los derivados del intercambio entre las ciudades fronterizas de Bolivia, Chile y Perú y, luego, por los diversos mecanismos y procedimientos que transgreden géneros y realidades”.

Esa transgresión de géneros y realidades se percibe en Random, novela experimental donde la estructura va desplazándose entre el protagonismo de un escritor y gestor cultural y sus escritos. Escritos que cobran tanta vitalidad y fuerza que, a veces, relega la vida de su creador.

Los párrafos donde el escritor expone sus recuerdos desordenados, van antecedidos por un título que señala un grupo o cantante (Mr. Bungle, Placebo, PJ Harvey, The Ramones, Joy Division, etc.), con su canción y duración correspondiente. Esta lista se une al estado anímico como piezas nostálgicas y destructivas. La rabia de la memoria traza una infancia en Lima, bombardeada de explosiones y autos elevándose al cielo, mezclada con la fragilidad asmática y el encierro social del protagonista. Se agrega el abandono del padre para formar otra familia, dejando un vacío que lo llena de rencor. El protagonista desea explotar. Sigue leyendo

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«Zorro»: lee aquí un extracto de «La ciudad de los hoteles vacíos», de Gonzalo Baeza

portada hoteles vacios 1«Durante esa primavera me llamé Max García, nombre que elegí para que los gringos no tuvieran problemas al pronunciarlo. Me llamé Max y mi número de seguro social terminaba en ‘9795’. Mi licencia de conducir expiraba en 2017 y cada vez que alguien me llamaba ‘Max’ sentía alivio y al mismo tiempo ansiedad en el caso que me pidiera demostrarlo».

Un inmigrante ha llegado a esconderse en un pueblo perdido de West Virginia. Allí sobrevive, trabaja y mata el tiempo conversando con Arthur, el dueño del campo, aficionado al moonshine. La inesperada muerte de unas gallinas conmina a Max a bajar la guardia y a sostener un reencuentro forzoso con su pasado. «Zorro» es uno de los relatos que forman parte de «La ciudad de los hoteles vacíos», del autor chileno avecindado en Estados Unidos, Gonzalo Baeza. El libro es un conjunto de relatos que aborda la vida de inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, lejos de cualquier estereotipo o sentimentalismo. En los cuentos de Gonzalo Baeza no hay realismo mágico ni figuras icónicas, sino extranjeros anónimos que han ingresado en el tejido más profundo de una Norteamérica donde los sueños se han desgastado y sólo queda sobrevivir.

Lee aquí «Zorro«, un extracto de «La ciudad de los hoteles vacíos», de Gonzalo Baeza.

 

 

 

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“Gracias” de Pablo Katchadjian: La esclavitud atemporal

Por Joaquín Escobar. Publicado en ojoentinta.com

Slavery

Detalle del The American anti-slavery almanac (1836).

Hace un par de semanas Diego Zúñiga comentó en las redes sociales lo maravillado que estaba con la narrativa argentina actual. Un desembarco encabezado, entre otros, por Selva Almada, Federico Falco, Hernán Ronsino y Mauro Libertella. A este grupo de cracks, y con la diez en la espalda, le sumo a Pablo Katchadjian, quien con su novelaGraciaseditada en Chile por Narrativa Punto Aparte— está tirando caños y gambetas en la escena literaria actual.

Gracias es una novela que, al igual que la película “Pandillas de Nueva York” y la brillante Middlesex de Eugenides, comienza en un puerto. Allí arriban grupos de esclavos que son seleccionados y comprados por inescrupulosos oligarcas. Uno de ellos, de quien nunca sabremos su nombre, es vendido y sometido por su patrón a realizar degradantes y repugnantes trabajos.

Es tal el nivel de humillación que en la novela nunca son profundamente descritas sus labores: “Al principio iba muy lento, asqueado por el olor; dos o tres veces vomité y creo haberme desmayado una o dos veces. De a poco, sin embargo, me fui olvidando de lo que hacía y empecé a actuar mecánicamente”.

Apreciamos una descripción que apunta a lo corporal pero nunca a la ejecución misma del hecho. Walter Benjamin sostuvo que aquellos que vivieron la crueldad de la guerra volvían en silencio porque aquel trauma les había robado la experiencia. Tal teorización es endosable al esclavo. Las palabras no pueden narrar el horror de lo vivido, por ello mismo su sometimiento sólo es descrito superficialmente: ante ello los vocablos quedan estáticos. La cotidiana guerra unilateral a la que es sometido lo cosifica, deshumaniza y le hurta su experiencia. Nada le pertenece. Sigue leyendo

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